Me considero afortunada. Tengo un marido maravilloso que me aguanta y me quiere y me mima y más. Un niño que sonríe todo el día y me demuestra que es feliz y me hace feliz. Un trabajo en el que he encontrado amigos. Amigos que me llenan el resto de mi vida y me hacen sonreír. La posibilidad de viajar, algo que me llena y me encanta (¡y encima en familia!). Muchas ganas de hacer cosas, de estudiar, de ver más mundo, de conocer a más gente. De ser más feliz. Porque sí, me considero feliz. A pesar de los problemas personales, que han sido muchos. A pesar de los problemas profesionales, que vaya racha llevo. Me considero feliz. Considero que las cosas me van bien. Considero que no me puedo quejar (aunque todos nos quejemos de nuestras cosas y tengamos derecho a hacerlo, ^_^). Considero que tengo una vida plena y lucho día a día para mantenerla así. Porque es una lucha, sí. Pero es una lucha que merece la pena. Lucho por ser feliz. Y me encanta.

Pero está claro que cuando a uno las cosas le van bien, parece que a ciertas personas les sienta mal. Les sienta mal que seas feliz con tu familia a nivel personal; les sienta mal que seas feliz con tu trabajo a nivel profesional; les sienta mal que seas feliz viajando y llenando el blog de historias y experiencias (para ellos eso es un “sigue preocupándote sólo de contar las estrellitas de tus hoteles”, palabras textuales, sí). Qué malos son los celos. Esos celos negativos que lo oxidan todo y huelen a podrido. Qué malos son y qué lejos los quiero. Lo bueno de que alguien los muestre tan abiertamente, lo bueno de que alguien se vuelva tan paranoico con esa envidia y ese malestar es que te das cuenta porque te intentan pringar con todo ello. De golpe se te cae la venda de los ojos y te das cuenta de que lo único que sienten hacia ti son celos. Y sientes tristeza y rabia y frustración y dolor y pena.

¿Pero sabes qué? Hablando en plata, si te jode que me vaya bien, te jodes. Es tu problema, desde luego ya no es el mío.

Al resto, ¡un besazo enorme!

Laura

PD. Y no, no voy a dar explicaciones a nadie, porque considero que no debo darlas, de mi situación económica, de cuánto ganamos, cuánto tenemos en el banco y cuánto gastamos. Aquí cuento mi vida para mi familia y mis amigos. Familia y amigos. Si sientes esa clase de celos entonces no estás ni en el grupo de “familia” ni en el grupo de “amigos”, así que este blog no es para ti :D

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